Canal de pedidos por WhatsApp
Un asistente guía al cliente con catálogo, horarios y preguntas frecuentes; cuando hace falta, deriva al vendedor con la conversación completa.
Retail y distribución
Diseñamos un sistema para recibir pedidos, cuidar el historial de cada cliente y dar seguimiento comercial sin obligar a tu equipo a trabajar en cinco lugares distintos.
DE PEDIDO A DESPACHO
Pedido
WhatsApp, vendedor o formulario
Validación
Cliente, lista de precio y disponibilidad
CRM
Pedido e historial en una sola vista
Seguimiento
Alertas, reactivación y responsable
Despacho
Confirmación y trazabilidad operativa
No se trata de añadir otra plataforma. Se trata de cerrar las grietas entre ventas, pedidos y operación.
Pedidos que llegan por varios WhatsApps y nadie puede ver completos.
Clientes sin historial de compras ni recordatorios de recompra.
Vendedores copiando datos entre chat, hoja de cálculo y sistema.
Catálogos o listas de precio enviadas de forma manual y desactualizada.
Empezamos por el punto de entrada y conectamos solo los datos que necesitan viajar. Cada capa se puede implementar de forma gradual.
Un asistente guía al cliente con catálogo, horarios y preguntas frecuentes; cuando hace falta, deriva al vendedor con la conversación completa.
Cada solicitud entra con origen, productos, datos del cliente y estado. El equipo deja de reconstruir pedidos desde mensajes sueltos.
El CRM conserva compras, frecuencia y pendientes para activar recordatorios, reactivación y oportunidades de venta cruzada.
Conectamos CRM, inventario, hojas, facturación o ERP mediante APIs y flujos n8n que respetan cómo ya opera tu negocio.
Primera implementación
Es un flujo donde el pedido entra ordenado, el cliente existe en un CRM y una persona sabe qué debe pasar después. A partir de ahí se mide qué integrar.
No. El sistema elimina tareas de recepción, clasificación y seguimiento repetitivo. Los vendedores siguen siendo responsables de negociar, resolver excepciones y cuidar relaciones comerciales.
Sí. Esa suele ser la primera versión más útil: un canal de entrada ordenado, un registro de clientes y un seguimiento visible. Luego se conectan inventario, facturación o distribución si aportan valor.
Sí. El diseño se adapta a listas de precio, pedidos recurrentes, rutas, volumen mínimo, disponibilidad y atención de bodegas, abastos, restaurantes o cadenas pequeñas.
No necesariamente. Primero revisamos qué datos y procesos ya existen. La intención es conectar lo que sirve y reemplazar únicamente los cuellos de botella reales.